
La coordinadora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH), Migdonia Ayestas, expresó su preocupación por los altos índices de violencia contra las mujeres en el país, al revelar que una mujer pierde la vida de manera violenta cada 33 horas.
De acuerdo con los registros del observatorio, en lo que va del año se contabilizan 109 muertes violentas de mujeres, mientras que otros 105 casos permanecen bajo investigación para determinar las circunstancias en que ocurrieron.
Ayestas señaló que esta problemática está estrechamente relacionada con patrones culturales de violencia arraigados en la sociedad hondureña, donde persisten conductas de discriminación, odio y menosprecio hacia las mujeres.
“Sin duda la muerte violenta de mujeres y los femicidios en particular, porque tienen una connotación diferente, es odio, desprecio, violación a la dignidad y a los derechos humanos de las mujeres. Y todo porque es una mujer. Y eso se vuelve un problema porque es una violencia cultural en el país”, manifestó Ayestas.
Asimismo, indicó que la mayor incidencia de estos hechos se registra en los departamentos de Francisco Morazán, Cortés y Colón, destacando la situación que enfrenta el municipio de Trujillo, donde las cifras continúan generando preocupación.