
Una investigación exclusiva publicada por el influyente diario estadounidense The New York Times encendió las alarmas políticas y militares en Centroamérica. El reporte revela que el Gobierno de los Estados Unidos ejecuta una agresiva estrategia regional para que más naciones latinoamericanas acepten operativos militares conjuntos en sus territorios; un esquema donde Honduras está plenamente identificada como el próximo objetivo estratégico del Departamento de Defensa (Pentágono).
La información, replicada de inmediato por cadenas internacionales como Infobae y UHN Plus, cita a dos fuentes de alto crédito familiarizadas con los planes de seguridad de Washington.
Este nuevo enfoque estratégico surge en un momento de alta fricción en la zona, coincidiendo con la reciente reunión bilateral entre los jefes de las Fuerzas Armadas de Honduras y Guatemala para abordar el crimen transnacional, y luego de que el gobierno guatemalteco decidiera blindar militarmente su frontera común debido al repunte de la violencia armada en suelo hondureño.
🇬🇹 El «Espejo de Guatemala» y la polémica por ataques aéreos
El reporte periodístico de The New York Times detalla que el presidente de Guatemala, Bernardo Arévalo, y el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, sostuvieron una crucial llamada telefónica el pasado 19 de mayo para afinar los términos de un acuerdo que, según el medio, incluiría ataques aéreos conjuntos contra los carteles de la droga a partir del próximo mes.
No obstante, la publicación desató una inmediata tormenta política en el vecino país, obligando a las autoridades a fijar una postura oficial este jueves:
La postura del presidente Arévalo: El mandatario confirmó la existencia de la llamada y de una solicitud formal de cooperación a Washington, pero aclaró que las operaciones serán estrictamente «lideradas por las fuerzas de Guatemala». Remarcó que su gobierno no firmará nada fuera de la Constitución y que se trata de intensificar colaboraciones del pasado.
La negativa del ministro de Defensa: El jefe de la cartera de Defensa guatemalteca, Henry Sáenz, fue tajante al desmentir maniobras independientes de EE.UU.: «No va a haber soldados extranjeros haciendo operaciones en aire, mar y cielo nacional en Guatemala», argumentando que la Carta Magna lo prohíbe y que los diputados del Congreso tendrían que aprobar un tratado de esa naturaleza.