
En una rápida operación de cooperación judicial fronteriza, las autoridades del Gobierno de Guatemala entregaron a la justicia hondureña a un segundo sujeto de alta peligrosidad, plenamente identificado como partícipe en la trágica masacre de cinco agentes de la Dirección Policial Anti Maras y Pandillas Contra el Crimen Organizado (Dipampco), ocurrida la semana pasada en la zona fronteriza de Corinto, Cortés.
El peligroso prófugo responde al nombre de Jefry Guardado Herrera (registrado también como Jeffrey Joseph Guardado Herrera), quien fue detenido en el vecino país tras resultar herido de bala durante el feroz enfrentamiento armado contra las fuerzas de seguridad del Estado y emprender la huida hacia territorio guatemalteco.
Cayeron en un hospital fronterizo: De acuerdo con los reportes oficiales, Guardado Herrera había sido localizado y arrestado la semana pasada por la policía guatemalteca en el Hospital Hermano Pedro, ubicado en el departamento de Izabal, Guatemala. En ese mismo centro asistencial recibía atención médica especializada su presunto compinche, Eli Nahúm Guerra, quien también presentaba heridas por arma de fuego tras el choque armado en Corinto.
Cabe destacar que las autoridades hondureñas ya mantienen bajo estricta prisión a Eli Nahúm Guerra, quien fue entregado a inicios de esta misma semana e incluso ya compareció a su audiencia inicial ante los tribunales de la república para responder por los delitos de asesinato y asociación para delinquir.
La red criminal detrás de la matanza: Los expedientes y líneas de investigación manejadas por la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) vinculan directamente a ambos capturados como miembros activos de una peligrosa y fuertemente armada estructura criminal independiente que opera en el corredor noroccidental, liderada por el capo Ever Noé Argueta Zavala.
Argueta Zavala era el objetivo principal de alto valor de la fallida operación policial ejecutada la semana pasada en Corinto, Cortés, la cual lamentablemente culminó con una emboscada y la ejecución de los cinco agentes de la Dipampco en el cumplimiento del deber. Con la detención y traslado de Jefry Guardado, las fuerzas de seguridad buscan cerrar el círculo en torno a los autores materiales, mientras continúan los intensos operativos de búsqueda en las montañas de Cortés para capturar al líder de la banda.