
Centroamérica enfrentará entre mayo y julio de 2026 un escenario de lluvias irregulares, altas temperaturas y una canícula más intensa, según un informe del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA).
El boletín advierte que las condiciones climáticas podrían afectar la seguridad alimentaria, el abastecimiento de agua y la producción agrícola en varias comunidades rurales de la región.
El reporte señala que países como Honduras, El Salvador, Guatemala y República Dominicana registrarían precipitaciones por debajo de lo normal en varias zonas, mientras que el fenómeno El Niño podría incrementar los períodos secos y alterar los patrones de lluvia.
Además, las autoridades climáticas anticipan temperaturas superiores al promedio histórico, lo que elevaría el riesgo para cultivos, ganado y recursos hídricos.
Ante este panorama, el SICA recomendó a los sectores agrícolas y ganaderos fortalecer medidas de prevención, ajustar fechas de siembra y reforzar la conservación de agua y suelo.