
Una escalada de terror viven las mujeres en Honduras. La coordinadora del movimiento Visitación Padilla, Cristina Alvarado, destapó una espeluznante realidad al confirmar que 108 mujeres han sido asesinadas en lo que va del 2026, bajo una sangrienta complicidad judicial que mantiene una impunidad histórica del 95%.
El colmo del asunto es que ni siquiera existen datos oficiales transparentes sobre el avance de las investigaciones, dejando a las familias en total incertidumbre y con la sospecha de que los expedientes duermen el sueño de los justos.
El peligro acecha donde debería haber seguridad: Alvarado soltó el alarmante dato de que el 61% de estas muertes ocurre dentro del hogar, siendo el trágico final de un historial de violencia doméstica donde el Estado ignoró las denuncias previas de las víctimas.
Este fenómeno criminal, que tiene bajo terror a departamentos como Francisco Morazán, Cortés, Yoro, Atlántida y Olancho, sigue imparable debido a la inacción estatal y a la falta de castigo para los agresores, lo que deja el camino libre para que los femicidas sigan matando sin temor a la cárcel.