
El alcalde de Tegucigalpa, Juan Diego Zelaya, confirmó que la corporación municipal declaró, por unanimidad, emergencia hídrica por 90 días ante la severa crisis de agua. La situación es alarmante: la represa Los Laureles está a un 43% de su capacidad y La Concepción a un crítico 34%.
Ante esto, el plan municipal incluye la contratación de pipas privadas para abastecer de forma gratuita a las colonias más afectadas.
Asimismo, las autoridades emitieron una ordenanza para sancionar a quienes malgasten el agua lavando carros o llenando piscinas.
El edil advirtió que la escasez se extenderá más allá del verano e impactará el próximo año, por lo que habilitarán un portal de transparencia para fiscalizar los fondos y pidieron a la población reciclar cada gota.