
El jefe de Alerta Temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (Copeco), Juan José Reyes, advirtió que las condiciones del fenómeno de El Niño podrían asentarse en junio e impactar en agosto con una canícula “más extensa de lo normal”, mientras el país enfrenta más de 25 días sin lluvias uniformes sobre el territorio nacional y a la espera de precipitaciones a partir del jueves para reducir el impacto de la escasez de agua.
La Alerta Verde decretada para 60 municipios consiste en acciones de “observancia y monitoreo” y preparación ante el evento de sequía que ya provoca daños en algunos sectores, luego de registrarse una deficiencia de lluvia de entre 150 y 200 milímetros.
Al respecto, Reyes indicó que esas condiciones podrían generar afectaciones en el agro, la ganadería y la salud de las personas, por lo que la declaratoria llama a las instituciones que integran el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo a ejecutar medidas según su competencia.
La llegada de las lluvias aliviará el calor extremo, pero no revertirá el severo déficit hídrico acumulado en Honduras. La sequía, agravada por el inicio tardío de la temporada y la influencia del fenómeno de El Niño, ha dejado déficits de hasta 200 milímetros y mantiene niveles críticos en los embalses.