
El gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento, Gustavo Boquín, advirtió que Tegucigalpa atraviesa una situación complicada debido a la prolongada temporada seca provocada por el fenómeno climático de El Niño, situación que ha reducido considerablemente las reservas de agua en la capital por lo que se analiza declarar en alerta roja la capital.
Ante este panorama, las autoridades se han visto obligadas a implementar racionamientos en el servicio, llevando el suministro de agua a intervalos de hasta seis días, además de activar un plan de apoyo mediante camiones cisterna para abastecer a distintos sectores afectados.
Boquín explicó que los principales embalses de la ciudad muestran niveles preocupantes. La represa Los Laureles apenas alcanza un 37 % de su capacidad, mientras que el embalse La Concepción reporta un 45 % de almacenamiento disponible, cifras que mantienen en alerta a los equipos técnicos de la institución.
Mientras que las proyecciones climáticas indican que la temporada lluviosa podría dar comienzo la semana entrante.