
El gobierno de Estados Unidos reiteró su oferta de 100 millones de dólares en ayuda humanitaria para Cuba, en medio de la crisis económica y energética que afecta a la isla, marcada por apagones prolongados y escasez de combustible.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos informó que los fondos serían distribuidos mediante la Iglesia Católica y organizaciones humanitarias independientes, aunque aseguró que la decisión final depende del régimen cubano encabezado por Miguel Díaz-Canel.
Mientras Washington afirma que la asistencia busca aliviar la situación de la población cubana, autoridades de La Habana rechazaron públicamente la propuesta y acusaron a Estados Unidos de agravar la crisis mediante sanciones económicas y restricciones energéticas impuestas en los últimos meses.