
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, aclaró desde Nairobi que su gobierno no contempla el despliegue de fuerzas militares terrestres ni misiones de ataque en el estrecho de Ormuz. No obstante, advirtió que París posee la capacidad de respuesta necesaria ante cualquier deterioro de la seguridad en la ruta marítima más crítica del mundo.
Misión de paz y comercio Francia y el Reino Unido lideran una iniciativa «ad hoc» junto a otros 50 países para garantizar el libre tránsito de petróleo, gas y alimentos, bienes que han sufrido una escalada de precios global debido al bloqueo iraní. Macron insistió en que el enfoque es estrictamente de seguridad marítima y no la apertura de un nuevo frente de guerra, buscando incluso la coordinación con las autoridades de Teherán.

Presencia naval estratégica A pesar del tono conciliador, Francia ha movilizado el portaaviones Charles de Gaulle hacia la región a través del canal de Suez. París justifica este movimiento como una medida preventiva y logística para escoltar buques comerciales y asegurar que las cadenas de suministro internacionales no colapsen tras semanas de hostilidades entre EE. UU. e Irán.