
La Dirección Policial de Investigaciones (DPI) en Honduras ha lanzado una alerta contundente en mayo de 2026 sobre el incremento del reclutamiento forzado de adolescentes y menores de edad por parte de grupos de crimen organizado, como maras y pandillas, para cometer delito.
El director de la DPI, comisionado Rolando Ponce, señaló una «alta población de menores infractores», indicando que el crimen organizado utiliza a jóvenes para actividades como extorsión, tráfico de drogas y robos.
Recientemente se retuvieron a tres menores en una residencial, donde se presume que desmantelaron 25 vehículos bajo órdenes de estructuras delictivas, lo que evidencia su involucramiento en actividades de alto riesgo.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) ha cuestionado la invisibilización de este problema, calificando el reclutamiento forzado como una modalidad de trata de personas que ha escalado en el país.