
Las autoridades migratorias de Estados Unidos ejecutaron la deportación de la hondureña Soili Xiomara Aparicio-Santos, luego de que cumpliera parte de una condena de prisión en el estado de Nueva York por un caso ocurrido en 2017, relacionado con el intento de causar la muerte de su hijo recién nacido.
De acuerdo con registros judiciales, la mujer fue condenada en 2018 por varios cargos, incluido intento de asesinato en segundo grado y poner en riesgo el bienestar de un menor, tras un hecho ocurrido en Long Island. Su sentencia inicial fue posteriormente reducida tras una apelación.
Tras cumplir ocho años de cárcel de una condena que originalmente era mayor, las autoridades migratorias ICE procedieron a su expulsión del país, en medio de un debate público sobre la cooperación entre el sistema penitenciario y las políticas de control migratorio.