
Las alarmas sanitarias se encendieron en el departamento de Gracias a Dios tras confirmarse un brote de COVID-19 que afecta directamente a la primera línea de defensa en Puerto Lempira.
Médicos y enfermeras del principal centro asistencial de la zona han dado positivo al virus, obligando a las autoridades a activar protocolos de emergencia.
Lo que inicialmente parecía una gripe común debido a síntomas como fiebre, tos y dolor de garganta, resultó ser un repunte del coronavirus tras las pruebas de laboratorio.
«El personal presenta síntomas claros, pero al realizar el tamizaje confirmamos que es COVID-19», explicó uno de los médicos afectados.
Este brote pone en riesgo la capacidad de atención en una de las regiones más aisladas y vulnerables del país, por lo que se pide a la población retomar las medidas de bioseguridad de inmediato.