
Tegucigalpa y Comayagüela entran en una nueva era de estabilidad eléctrica. A través de una alianza estratégica con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la ENEE ha puesto en marcha la modernización técnica de las subestaciones Juana Laínez y Miraflores, sustituyendo los antiguos transformadores de 25 MVA por nuevas unidades de 50 MVA.
Esta actualización no es solo un cambio de equipo; es una expansión crítica de la red de transmisión, que ahora operará con una línea de 138 kV (frente a los 69 kV anteriores).
Este incremento en la potencia asegura un suministro constante y de calidad para 13 centros hospitalarios, así como para los sectores comerciales y educativos que motorizan el Distrito Central.
Un consenso por el desarrollo
La obra, que impacta positivamente en la vida de más de 200 mil personas, cuenta con el respaldo de las cámaras empresariales y el sector salud. Alejandro Kafatti, representante del Cohep, destacó que este proyecto fortalece una red que históricamente ha sido vulnerable, mientras que Enrique Jaar de la CCIT calificó la inversión como un motor para la competitividad. Con una gestión basada en la transparencia y el diálogo con las comunidades, Honduras prioriza la infraestructura que sostiene el bienestar ciudadano y el crecimiento económico.