
La Premier League ha dado un vuelco espectacular en favor del Arsenal, dejando al Manchester City en una posición crítica tras empatar 3-3 ante el Everton. Aunque Jeremy Doku rescató un punto con un golazo al minuto 97, el empate es un duro golpe para los «Sky Blues», quienes perdieron el control del partido tras un error garrafal de Marc Guéhi que permitió la remontada parcial del equipo de David Moyes.
Con este resultado, el City queda a merced de lo que hagan los «Gunners», quienes ahora dependen únicamente de sí mismos para coronarse campeones si logran ganar sus tres encuentros restantes.
Este inesperado tropiezo del equipo de Guardiola supone un impulso anímico invaluable para el Arsenal justo antes de su semifinal de Champions League contra el Atlético de Madrid.
El panorama es claro: si los dirigidos por Mikel Arteta vencen al West Ham, al descendido Burnley y al Crystal Palace, se alzarán con el título de liga sin importar los esfuerzos del City. La ironía del destino marca que ha sido precisamente Moyes, mentor de Arteta hace veinte años, quien le ha servido en bandeja de plata la oportunidad de consagrarse en la cima del fútbol inglés.