
El gobierno de Estados Unidos rechazó otorgar un rescate financiero inmediato a las aerolíneas de bajo costo, luego de que varias compañías solicitaran apoyo económico tras el cierre de Spirit Airlines y el aumento sostenido en los precios del combustible.
El secretario de Transporte, Sean Duffy, aseguró que las empresas aún cuentan con acceso a financiamiento privado y remarcó que una eventual intervención estatal solo sería considerada como último recurso. La postura marca distancia frente a la solicitud de 2,500 millones de dólares presentada por varias aerolíneas.
Las compañías afectadas argumentan que el incremento de costos responde a factores externos ligados al conflicto geopolítico en Medio Oriente.