
Un operativo del Ministerio Público y la ATIC terminó en una persecución de alto riesgo en una zona residencial de la capital.
Mientras los agentes se disponían a allanar una vivienda vinculada al caso Koriun, un sospechoso decidió no entregarse: al ver a las autoridades, saltó a un vehículo deportivo y emprendió una huida desesperada.
En su escape, el sujeto no se detuvo ante nada, destruyendo el acceso de la residencial e impactando contra vehículos particulares e institucionales que estaban estacionados.
Aunque el sospechoso logró evadir la captura momentáneamente, los agentes tomaron control del inmueble, donde decomisaron L277,762.00 y 590 pesos mexicanos en efectivo.
El dinero ya está en poder de la fiscalía como evidencia clave mientras se rastrea el paradero del fugitivo.