
Hartos de las promesas incumplidas y el grave deterioro vial, los habitantes de la comunidad de Lorelay, en Sonaguera, decidieron iniciar un bacheo comunitario por cuenta propia. La iniciativa surgió de una pareja cansada de ver cómo sus vehículos se destruyen diariamente, obligándolos a visitar el taller mecánico una vez por semana.
Con palas, carretillas y material selecto, el esfuerzo se extendió desde Parmas hasta Sonaguera, demostrando que la unión de las familias de Colón ha tenido que suplir la falta de respuesta de las autoridades municipales y nacionales.
Aunque esta acción refleja la resiliencia de la población, los líderes vecinales advierten que el bacheo con tierra es solo un paliativo temporal frente a una situación que ya es insostenible. Bajo la consigna “queremos hechos, no discursos”, los pobladores exigen una intervención técnica y presupuestaria inmediata por parte del Estado.
La comunidad recalca que no solo buscan mejorar la movilidad, sino enviar un mensaje contundente sobre el abandono que sufren, demandando una inversión pública real que garantice carreteras dignas y seguras.