
El director de Coiproden, Wilmer Vásquez, lanzó una dura advertencia sobre la situación de la niñez en Honduras, calificándola como una «desaparición estructural».
Vásquez reveló que actualmente se desconoce el paradero de al menos 242 adolescentes, muchos de ellos vinculados a rutas migratorias y redes de trata, sin que existan datos oficiales claros por parte del Estado.
La red de protección denunció que los niños están «desaparecidos del presupuesto de la República», señalando una reducción presupuestaria para la Senaf en el proyecto de 2026.
Según Vásquez, la institución requiere al menos 800 millones de lempiras para operar con eficacia. Además, alertó que la posible cancelación del TPS en EE. UU. impactaría a más de 55,000 familias, agravando la vulnerabilidad de la niñez migrante.