
El Atlético de Madrid tiró de casta y del empuje de un Metropolitano «volcánico» para rescatar un empate 1-1 ante el Arsenal en la ida de las semifinales de la Champions. Tras un primer tiempo de máxima paridad, un error en la salida de Julián Álvarez provocó un penalti sobre Gyökeres que el propio sueco canjeó por gol al borde del descanso.
Sin embargo, lejos de hundirse, el equipo de Simeone reaccionó con una voracidad envidiable en la segunda mitad, logrando la igualada definitiva gracias a otra pena máxima ejecutada con maestría por «La Araña» Álvarez.
Pese al dominio rojiblanco en el complemento, donde un disparo de Griezmann se estrelló en el larguero y David Raya se vistió de héroe para los «Gunners», el marcador no volvió a moverse. El partido dejó un parte de guerra preocupante para el «Cholo», con las molestias físicas de Giuliano Simeone y Julián Álvarez, pero también una dosis de esperanza por el fútbol y la personalidad mostrada ante el líder de la competición.
Todo se decidirá el próximo martes en el Emirates Stadium de Londres, en una eliminatoria que sigue abierta y cargada de tensión dramática.