
Frente al impacto de la crisis económica mundial, el presidente Nasry Asfura anunció que el Gobierno inyectará un aporte temporal de casi 100 mil millones de lempiras para frenar el alza en los combustibles.
El mandatario reconoció que el bolsillo de los hondureños ha sufrido por los incrementos, por lo que detalló que se mantendrán los subsidios al gas cilindro y a la energía eléctrica para consumos menores a 150 kilovatios, buscando aliviar la carga financiera de las familias.
Sin embargo, Asfura enfatizó que a partir del 1 de mayo iniciará un nuevo ciclo de facturación donde los beneficios serán estrictamente focalizados.
En ese sentido, advirtió que se eliminarán los subsidios para personas con múltiples medidores o que residan en viviendas de lujo, priorizando los recursos para sectores vulnerables y para la llegada de maquinaria pesada destinada a la reparación de caminos productivos en diversos municipios del país.