
El polémico Santiago Zúniga, más conocido como el «Apóstol Chago», recuperó su libertad este miércoles en El Salvador, pero bajo condiciones estrictas.
Tras ser detenido en febrero por presunto tráfico de personas, el hondureño decidió «cortar camino» y se acogió a un procedimiento abreviado, declarándose culpable de los cargos para evitar la cárcel.
Aunque el acuerdo judicial le permite salir de prisión, la justicia salvadoreña fue tajante: Zúniga tiene prohibido ingresar a El Salvador durante los próximos tres años.
El diputado Ricardo Elencoff confirmó que, con esta aceptación de responsabilidad, el caso queda cerrado, poniendo fin a meses de incertidumbre para el controversial predicador que ahora deberá retornar a Honduras.