
La Guardia Revolucionaria de Irán ejecutó un operativo marítimo en el Estrecho de Ormuz que incluyó disparos contra varias embarcaciones y la incautación de dos buques, en una nueva escalada de tensión en una de las rutas comerciales más estratégicas del mundo.
Entre los barcos atacados figura el MSC Francesca, con bandera de Panamá, que fue interceptado mientras transitaba por el corredor marítimo. Aunque recibió disparos, no sufrió daños estructurales y su tripulación resultó ilesa, según reportes de seguridad.
El incidente también afectó al buque Epaminondas, de bandera liberiana, que sufrió impactos en su puente de mando y tuvo que detener su navegación, mientras un tercer portacontenedores fue igualmente atacado sin registrar daños mayores.
Las autoridades iraníes justificaron la acción al señalar presuntas irregularidades en la navegación de los buques, en un contexto de creciente tensión regional que mantiene en alerta el tránsito marítimo en una vía por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial.