
Un grupo de personas, en su mayoría activistas y ciudadanos estadounidenses, realizó una protesta en las afueras de un centro de detención migratorio ubicado en Dilley, Texas, exigiendo su cierre ante denuncias relacionadas con el trato a personas migrantes detenidas en el lugar.
Los manifestantes señalaron su preocupación por las condiciones en el centro, donde aseguran que se encuentran familias provenientes de países como México, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Venezuela y Cuba. Según los participantes, han recibido reportes de presuntas dificultades en la atención médica, incluyendo la falta de medicamentos para menores y el deterioro en la salud de algunos detenidos.
Durante la manifestación, los asistentes afirmaron que la protesta se realiza de manera pacífica y tiene como objetivo llamar la atención de las autoridades para que se revise el funcionamiento del centro y se considere su cierre.
Asimismo, expresaron que muchas de las personas detenidas son familias trabajadoras que buscan mejores oportunidades, por lo que consideran necesario garantizar un trato digno y condiciones adecuadas dentro de estas instalaciones.
El centro de detención de Dilley ha sido objeto de diversas denuncias y protestas en los últimos años, en medio de debates sobre la política migratoria y el manejo de familias bajo custodia en Estados Unidos.
Las autoridades no han brindado, de momento, una respuesta oficial sobre las nuevas denuncias realizadas por los manifestantes.