
El precio del petróleo registró una fuerte caída en los mercados internacionales luego de que Irán anunciara la apertura temporal del estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio global de hidrocarburos. La medida se da en el contexto de un alto el fuego y expectativas de distensión en Medio Oriente.
Tras el anuncio, el crudo Brent cayó cerca de un 9%, cerrando en 89,43 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) también retrocedió con fuerza hasta los 81,53 dólares. La reacción inmediata reflejó la influencia de factores geopolíticos en los precios energéticos.
Además, los inversionistas reaccionaron con optimismo ante la posibilidad de un acuerdo entre Estados Unidos e Irán, así como por la entrada en vigor de una tregua de diez días entre Líbano e Israel. Estos elementos alimentaron la percepción de una posible estabilización en la región.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó confianza en un desenlace positivo en las negociaciones con Irán, señalando que podrían estar cerca de un acuerdo. No obstante, pese a la caída reciente, el petróleo se mantiene cerca de los 90 dólares por barril tras haber registrado un aumento significativo en meses anteriores.