
«Para que los hechos no se repitan» es el título del informe final de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de nuestro país, publicado en 2011, que investigó el golpe de gobierno, que no golpe de Estado, del 28 de junio de 2009, con el objetivo de esclarecer los acontecimientos, promover la reconciliación y evitar la repetición de rupturas institucionales. En el contexto de la verdad, lo que hubo aquel 28 de junio de 2009, fue un «contragolpe». Mel Zelaya inventó la narrativa de golpe de Estado, que no fue tal. Mel planificó en forma artificiosa su detención, desacató una resolución del juzgado de primera instancia a cargo del juez Jorge Zelaya, que prohibió por ilegal el evento de la cuarta urna por violar la Constitución de la Republica. Mel Zelaya al desacatar la prohibición del juzgado a la cuarta urna, en forma arbitraria reto al Poder Judicial, al no acatar la prohibición. El fiscal general Luis Rubí, pidió orden de captura contra Mel Zelaya y el Poder Judicial procedió ordenando a las FFAA la captura de Mel Zelaya.
Mel creía que su coartada seria perfecta. Imitando a Hugo Chávez, un maestro en el golpismo. Penso que al ser capturado, sería puesto en una prisión, cualquiera, y de allí una grulla de radicales de LIBRE, lo pondría en libertad por la fuerza y lo llevaría a Casa de Gobierno, donde denunciaría la ruptura del orden constitucional, que él mismo había urdido, pero que la pondría a su favor, disolviendo el Congreso Nacional y el Poder Judicial. Un magistral autogolpe de Estado, siguiendo el guion de Hugo Chávez. Solo que Mel Zelaya no calculó que lo sacarían del país, y lo enviarían al extranjero. A Mel Zelaya le salió el tiro por la culata, porque el Congreso Nacional, el fiscal general y el Poder Judicial, ejecutaron la orden de captura y en un golpe de gobierno, anularon el golpe de Mel Zelaya. Esto es lo que yo califico como un perfecto CONTRAGOLPE.
Lo demás es historia, Mel Zelaya logró volver al poder usando de parapeto a Xiomara Castro, creyendo que se quedaría en el poder a perpetuidad. Y de nuevo le falló el cálculo. Los hondureños, hartos de todos los desmanes de Mel Zelaya y sus compinches del PLR, armados de coraje acudieron en masa a las urnas, derrotando de una manera abultada a la antipática candidata del PLR, Rixi Moncada. Pero, en cuatro años, Mel Zelaya y los funcionarios del PLR hicieron toda las pillerías inimaginables, dejando a Honduras en las latas. Al imponerse la mayoria en las elecciones, Honduras recobra el estado democrático y hoy, desde un Congreso Nacional electo con todas las de ley, usando el instrumento constitucional del juicio político, procede a cobrar las cuentas que deben pagar los funcionarios del PLR, que violaron en forma flagrante la Constitución de la República.
La recomendación de la Comisión de la Verdad de usar el juicio politico para castigar a los violadores de la Constitución se está poniendo en práctica. El proceso del juicio político está contemplado en una ley especial que tiene el respaldo de la Constitución de la República. Hasta ahora, nada se ha hecho al margen de la ley, cada paso dado en el Congreso Nacional se ha hecho conforme a la Ley del Juicio Político. Algunos remilgosos ubicados en la línea del PLR, son los que respingan por el juicio político aplicado a sus camaradas, pero, en el plano de la verdad, no hay indicios de persecución política, se está sancionando a los violadores de la Constitución conforme lo establece el marco de la Carta Magna, mediante el juicio político.
Los relinchos, que no malestar, del PLR, responden al llamado «derecho al pataleo», que es la manifestación natural de las personas insubordinadas, insurrectas, acostumbradas a imponer sus caprichos y arbitrariedades, no dispuestas a someterse a las normas legales establecidas en el ordenamiento jurídico nacional, que en teoría se conoce como ESTADO DE DERECHO. Este tipo de conducta es propia de los anarquistas, las personas que creen que no están obligadas a respetar y someterse a la Constitución de la República, ni a las demás leyes. Pero, la inmensa mayoría de los hondureños votamos el 30 de noviembre por vivir en libertad, en democracia y apegados a la Constitución.
Por eso, a los blandengues y simpatizantes del PLR, les recordamos que, en democracia prevalece el principio de Shakespeare ‘to be or not to be’, se es, o no se es demócrata, estar o no estar con la democracia, pero no se puede ser medias tintas. Cuando se vive en democracia, hay que tener claridad que debemos apegarnos a la ley, y fundamentalmente, a la Constitución de la República. El PLR no es un partido de leyes, es un partido anti ley, antidemocrático, es un conjunto de tribus guiados por un solo cacique. Por eso, cuando se les aplica la ley en un marco democrático los violadores de la ley como Marlon Ochoa, deciden huir, escapar, como solo lo hacen los forajidos y los delincuentes. En democracia, lo grave para los violadores de la Constitución es que tienen que pagar sus faltas en la cárcel. Lo recomendable es atender el dictado de la Comisión de la Verdad, para que los hechos no se repitan.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy jueves 16 de abril de 2026.