
En una comparecencia cargada de revelaciones ante la Comisión de Juicio Político, la consejera del CNE, Cossette López, desnudó las presiones extremas sufridas durante el proceso electoral. López acusó directamente al consejero Marlon Ochoa y al partido Libertad y Refundación (Libre) de orquestar un esquema de amedrentamiento para manipular los resultados.

Persecución y refugio en embajadas
La consejera relató episodios de hostilidad física, incluyendo el uso de perros adiestrados y vigilancia militar intimidatoria. La gravedad de las amenazas obligó a la consejera Ana Paola Hall a refugiarse en una embajada, mientras que López tuvo que resguardarse en un sitio secreto para preservar su integridad. «Todo se volvió personal, atacaron hasta a mi hija», confesó conmovida ante los legisladores.

El objetivo: Un sistema de resultados manipulado
Según López, la crisis se centró en la exigencia de un Sistema de Transmisión de Resultados Electorales Preliminares (TREP) diseñado a los intereses de un solo partido.
Denunció además el sabotaje administrativo por parte de Ochoa, quien habría bloqueado incluso fondos básicos para combustible, y el uso de audios falsificados para intentar desprestigiarla. «Estoy aquí porque la verdad no se puede seguir susurrando en Honduras», sentenció al ratificar que las denuncias contra Ochoa tienen sustento total.
COMUNICADO No. 008-2026 pic.twitter.com/szaNn3q6lh
— CNE_HONDURAS (@CneHonduras) April 16, 2026