
El Juicio Político contra los funcionarios electorales estalla con testimonios demoledores. Desde la sustracción de información sensible en USB hasta la denuncia del padre de la magistrada Miriam Barahona, quien acusa a Morazán de impedir el trasplante que pudo salvar la vida de su hija. «Fue un peligro real para la democracia», sentencian testigos.
La Comisión Especial del Congreso Nacional fue hoy el escenario de un relato de terror político.
Lo que comenzó como una investigación por «infracciones constitucionales» se transformó este martes en una avalancha de pruebas que señalan a Marlon Ochoa y Mario Morazán como los arquitectos de un bloqueo sistemático al proceso electoral de 2025.
El robo de las actas y las amenazas de «fuego» El primer golpe lo dio Marco Martínez, empleado del CNE, quien denunció que personal de confianza de Marlon Ochoa extrajo información sensible de dispositivos USB que contenían todas las actas nacionales.
«Se lo comuniqué a Allan Alvarenga y su respuesta fue: ‘voy a hablar con ellos nada más’. No hubo repercusión», confesó Martínez.
Por su parte, el comisionado Eduardo Enrique Fuentes reveló un lado oscuro y violento: Ochoa habría amenazado directamente a las consejeras Ana Paola Hall y Cossette López, advirtiéndoles que «estaban jugando con fuego» por intentar cumplir con el cronograma electoral que él mismo intentaba desfasar.
Una tragedia humana: El caso Barahona
El momento más desgarrador de la audiencia ocurrió con la declaración del abogado José Barahona, padre de la fallecida magistrada Miriam Barahona. Con voz firme pero cargada de dolor, acusó a Mario Morazán y al exfiscal Johel Zelaya de provocar la muerte de su hija mediante una persecución «inhumana» que impidió que recibiera un trasplante de hígado en Colombia.
«Dos bandidos de la democracia se ensañaron con ella… tuvimos que sacarla a escondidas hacia Guatemala en un estado deplorable para que no la capturaran en el hospital», lamentó Barahona, quien exigió que el caso termine en requerimientos fiscales y no solo en una destitución.
El «Combo» del Bloqueo Finalmente, el magistrado del TJE, Mario Flores Urrutia, desmintió a Morazán punto por punto, asegurando que las inasistencias de este último eran deliberadas para frenar la justicia electoral, especialmente en casos vinculados al diputado Jorge Cálix.
Urrutia fue tajante: la coordinación entre Ochoa (en el CNE) y Morazán (en el TJE) representó un peligro real para la estabilidad de Honduras