
La negociación se tensa: Josué Orellana confirma que los trabajadores no cederán del 7% al 8%.
Con solo dos semanas de margen, la pelota queda en la cancha de los empresarios para evitar que el Presidente defina el aumento por decreto.
La paciencia del sector trabajador hondureño ha llegado a su límite.
Josué Orellana, integrante de la mesa tripartita, confirmó este martes que el sector obrero ha blindado su postura en un rango inamovible de entre el 7% y el 8% de reajuste, advirtiendo que el tiempo de las prórrogas se terminó.
La barrera del 1% Según Orellana, la distancia para alcanzar el «humo blanco» es mínima pero simbólica. Apenas un punto porcentual separa la oferta de los empleadores de la exigencia de los trabajadores.
«Nos separa un punto… el sector empleador debe dar una respuesta», sentenció el dirigente, subrayando que ya existen preacuerdos sobre la retroactividad y la vigencia del contrato plurianual, pero el porcentaje final sigue siendo el nudo gordiano.
El 1 de mayo: La fecha de no retorno
Con la movilización del Día del Trabajador en el horizonte, los sindicatos han puesto una barrera clara: no marcharán sin un acuerdo firmado.
Si en las próximas dos semanas el sector privado no cede ese 1% restante, los obreros dejarán la decisión en manos del Presidente de la República, quien por ley tendría la facultad de fijar el incremento de forma unilateral.
«No debemos llorar por la leche derramada… debemos buscar soluciones», manifestó Orellana, haciendo un llamado a la cordura empresarial para llevar certeza a una clase trabajadora que ya muestra una «molestia generalizada» ante el encarecimiento de la vida en este 2026.