
El abogado defensor Renato Stabile afirmó que el expresidente hondureño Juan Orlando Hernández ya no puede ser calificado como “convicto, criminal o narcotraficante”, luego de la decisión emitida por la Corte de Apelación del Segundo Circuito de Estados Unidos.
Según explicó, en términos legales, utilizar estos calificativos podría constituir difamación con posibles consecuencias jurídicas. El jurista detalló que el fallo ordena anular la sentencia previa y solicita al juez Kevin Castel desestimar todos los cargos que pesaban contra el exmandatario.
Stabile indicó que esta resolución restituye a Hernández a su condición legal anterior, bajo el principio de presunción de inocencia, al quedar sin efecto tanto la condena como los procesos pendientes. Asimismo, señaló que cualquier medida derivada del fallo anterior, como restricciones o sanciones, debería revertirse tras el cierre definitivo del caso.
El abogado subrayó que la decisión fue adoptada por un panel de tres jueces, lo que refuerza su carácter independiente y obligatorio, reiterando que a partir de ahora no se le puede atribuir legalmente ningún delito al exgobernante.