
Lo que inició como una reunión entre conocidos terminó en un baño de sangre en la aldea El Nance, Olancho. Una fuerte discusión, presuntamente alimentada por el consumo de alcohol, desencadenó una balacera que cobró la vida de Marvin David Lazo Gonzáles, de 38 años.
El ataque no solo fue mortal para Lazo. La ráfaga de disparos alcanzó a Leyvi Oquelí Gonzáles (28), herida en su pierna, y a un menor de apenas 16 años, quien recibió un impacto de bala en sus genitales. Ambos fueron trasladados de emergencia mientras el responsable aprovechaba la confusión para huir de la escena.
Las autoridades ya rastrean la zona, pero el «pistolero» sigue prófugo. ¿Hasta cuándo el alcohol y las armas seguirán luto a las familias olanchanas?