
Los hondureños tenemos que batir palmas, tenemos que aplaudir para celebrar que la justicia por fin se hace presente en Honduras. Anoche en el Congreso Nacional comenzó la carrera de juicios políticos que se incoaran a varios funcionarios del gobierno del PLR, por cometer actos graves, contrarios a la Constitución de la República. El primer funcionario suspendido es el fiscal general espurio, Johel Zelaya, electo por una Comisión Permanente, también espuria, porque no fue electa por el pleno del Congreso Nacional y que también está en la mira, para que sus miembros sean sometidos a un juicio politico o les sean deducidas responsabilidades por la vía civil o criminal.
Los hondureños estamos viendo un hecho histórico, sin antecedentes, el Congreso Nacional, actuando como una institución con la fortaleza que le da la Carta Magna, está procediendo a deducir responsabilidades a personas que, enfundadas en cargos que aceptaron asumir, violando el contexto constitucional, cometieron faltas que trascienden al campo del delito grave como es violar la Constitución de la República. Johel Zelaya es uno de los grandes violadores de la Constitución, desde su primer acto que fue haber aceptado el cargo en franca usurpación, sabiendo que la Comisión Permanente que le dio posesión funcionaba de manera ilegal, siendo por lo tanto, su nombramiento, un parto mal engendrado, o como se dice en el lenguaje literario: un parto de los montes.
El juicio politico es una herramienta para hacer justicia a los más altos funcionarios de Estado, desde el Presidente de la República hasta los miembros de las alcaldías, cuando en su contra existan denuncias graves en el desempeño de su cargo por realizar actuaciones contrarias a la Constitución de la República o en contra del interés nacional. El fiscal general Johel Zelaya exhibió su negligencia, incapacidad e incompetencia en el desempeño de su cargo, con lo cual demostró que nunca fue un fiscal que actuó en defensa de los intereses del Estado ni mucho menos en defensa del interés de los ciudadanos. El hecho de exhibirse en reiteradas ocasiones en franca camaradería con el alto mando del PLR, es una comprobación axiomática de que acepto el cargo de fiscal general para defender los intereses del PLR y de la familia gobernante. Un fiscal nombrado a la medida y conveniencia del gobierno del PLR y la familia Zelaya.
El fiscal general Johel Zelaya fue suspendido por el Congreso, en una votación de 93 votos por la suspensión del fiscal y solo 35 votos, los del PLR, en favor de Johel Zelaya. Fue una jornada histórica, en que los diputados del PLR, acudiendo al expediente de la fuerza y el bochinche, quisieron asaltar la mesa directiva para apoderarse y controlar en forma violenta la conducción de la sesión, no pudieron hacerlo porque un nutrido número de diputados democráticos, nacionalistas y liberales impidió que repitieran un asalto similar al de enero de 2022, cuando el PLR, guiado por el exdiputado Rasel Tome, desalojo a la directiva electa en legal forma para darle posesión al diputado Luis Redondo, que actuó durante cuatro años como un presidente usurpador.
Los diputados del PLR armaron un horrible bochinche con ocarinas, inundaron de ruido el hemiciclo legislativo con pitos de alta resonancia, aquello parecía un concierto de chicharras de Semana Santa, pero la directiva permaneció inmutable, el presidente de la Cámara, diputado Tomás Zambrano, exhibiendo mucho aplomo en la conducción de la sesión, permitió que los diputados bochincheros del PLR se agotaran al punto que el diputado presidente tomara el control absoluto de la sesión. Este martes, la comisión especial del Congreso empezó a escuchar las declaraciones de Johel Zelaya, al que vimos con las mismas poses impregnadas de falsedad, haciendo acopio de verdades a medias y de mentiras absolutas para defenderse.
El palique sostenido por el diputado Jorge Cálix con Johel Zelaya, por momentos trascendió al plano personal, sobre aspectos que ameritaron que el presidente de la comisión, diputado Mario Pérez, interviniera para poner orden en el debate. Sin embargo, en el caso del narcovideo donde el exdiputado Carlos Zelaya reclamo para su hermano Mel Zelaya, la mitad de la cantidad de dinero que miembros reconocidos del narcotráfico entregaban a la entonces candidata del PLR, Xiomara Castro, Johel Zelaya se defendió de la manera más infantil e ingenua, al excusarse de que en el 2013 había una laguna legal que no contemplaba como delito el dinero del narcotráfico. La excusa perfecta que usan los delincuentes para escapar de la justicia son las lagunas legales, pero, se olvidan que, aunque un hecho no este tipificado como delito en la ley de un país, en un momento dado, debe actuarse conforme la doctrina de la costumbre, en que, aunque el delito no este contemplado en la ley de un país, no deja de ser un delito que la ley debe perseguir conforme la doctrina.
En conclusión: Johel Zelaya compareció para defender todas las tropelías que cometió desde el cargo en contra de la Constitución, en contubernio con el partido de gobierno y con la familia gobernante para consolidar el proyecto politico de perpetuar en el poder al PLR. Algunos diputados estuvieron acertados en sus cuestionamientos, el diputado Jorge Calix personalizo su participación lo que le permitió a Johel Zelaya que lo cuestionara en forma severa. Pero, fue Cálix quien puso en 3 y 2 a Johel cuando revivió al capítulo del narcovideo. Con la labia propia de los populistas que son expertos en la mentira, Johel Zelaya creyó salir bien librado de los cuestionamientos de los diputados. Eso es lo que él cree, pero en el sentir popular, la impresión que quedo en forma generalizada es que Johel Zelaya termino de hundirse en sus mentiras. La suerte está echada para Johel Zelaya, sus mentiras repetidas, una y otra vez, no concuerdan con sus actuaciones dirigidas a torpedear el proceso electoral, el delito grave que lo llevara a la cárcel. En Johel Zelaya nunca tuvimos un fiscal general que defendiera al Estado ni a los hondureños, fue un sirviente al servicio del partido de gobierno y de la familia gobernante.
Así son las cosas y así se las hemos contado hoy martes 24 de marzo de 2026.