
La tragedia en la familia Barahona se profundizó este martes cuando el abogado José Antonio Barahona, padre de la magistrada del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Miriam Barahona, responsabilizó al suspendido fiscal general Johel Zelaya y al magistrado Mario Morazán por el deterioro de la salud de su hija, que terminó en su fallecimiento.
Los restos mortales de la funcionaria fueron recibidos en la base aérea Hernán Acosta Mejía de Tegucigalpa, acompañados por familiares, diputados y autoridades del Partido Liberal. Barahona aseguró que la persecución política y el hostigamiento laboral impidieron que su hija pudiera recibir un trasplante que podría haber salvado su vida.
El abogado manifestó que el juicio político contra Zelaya y Morazán no es suficiente y pidió que se inicien acciones penales para que ambos enfrenten la cárcel. Relató que la magistrada enfrentó su enfermedad con valentía, defendiendo la democracia del país hasta sus últimos días, incluso escribiendo un comunicado electoral tres días antes de su muerte.
Barahona resaltó que la memoria de su hija debe inspirar a las mujeres hondureñas a luchar por la democracia, y subrayó que la justicia plena se alcanzará cuando los responsables paguen por sus acciones.