
La exrectora de la UNAH, Julieta Castellanos, se sumó a las voces que consideran el juicio político contra las autoridades del Ministerio Público como un paso necesario para restaurar el orden constitucional en Honduras.
Castellanos argumentó que, ante las irregularidades en los nombramientos y la falta de independencia, el Congreso Nacional debe actuar bajo los mecanismos que la ley permite. Para la académica, el juicio político no es solo una herramienta de sanción, sino un paso decisivo para frenar la politización de la justicia.