
El Real Madrid se clasificó a los cuartos de final de la Champions League tras vencer 1-2 al Manchester City en el Etihad Stadium, en un partido marcado por la expulsión de Bernardo Silva a los 20 minutos por un penalti que Vinícius Júnior convirtió.
El brasileño, que había fallado un penalti en la ida, se resarció y dio inicio a la eliminación de un City que, pese a un inicio prometedor y varias ocasiones tempraneras, nunca logró imponer su juego ante un Madrid sólido y concentrado. Pep Guardiola vivió un calvario en el banquillo mientras veía cómo se desmoronaba su plan, incapaz de remontar con un hombre menos.
A pesar de que Haaland recortó distancias antes del descanso, los blancos controlaron el juego y llegaron con facilidad a la portería de Donnarumma, mientras que los goles del City fueron anulados por fuera de juego. Courtois salió lesionado al descanso, pero Andriy Lunin respondió con seguridad.
Con este resultado, el Madrid refuerza su confianza para lo que resta de la temporada y se prepara para un posible enfrentamiento de cuartos ante el Bayern de Múnich, mientras que Guardiola se enfrenta a una temporada prácticamente en blanco, con solo la Copa de la Liga y la FA Cup como posibles consuelos.