
El subsecretario de Salud, José Miguel Castillo, confirmó que la mora quirúrgica en el país es crítica, con una lista de espera que oscila entre 16,000 y 20,000 pacientes. Lo más preocupante es que muchas de estas personas llevan más de 90 días esperando una cirugía, lo que ha obligado a las autoridades a buscar soluciones drásticas para frenar el retraso en los hospitales públicos.
Para resolver esto, el Gobierno planea trasladar cirugías al sector privado lo antes posible y agilizar la compra de insumos médicos para abastecer los quirófanos. La intención es aprovechar que el Congreso Nacional ya entregó el reglamento del decreto de emergencia sanitaria, una herramienta legal que les permite mover fondos y realizar contrataciones de forma mucho más rápida y sin tantas trabas burocráticas.
Al final, lo que se busca con este plan de choque es que el sistema de salud recupere su capacidad de respuesta y se reduzca significativamente el número de personas en espera. Las autoridades aseguran que, al combinar el apoyo de clínicas privadas con compras directas de suministros, podrán atender la alta demanda y garantizar que los pacientes reciban su operación a tiempo.