
La capital enfrenta un escenario complejo en el suministro de agua potable ante la llegada del verano, según alertó el gerente de la Unidad Municipal de Agua Potable y Saneamiento (UMAPS), Gustavo Boquín. El funcionario indicó que las lluvias podrían retrasarse hasta finales de junio, lo que agravaría la disponibilidad del recurso hídrico en Tegucigalpa.
Actualmente, el servicio se distribuye con racionamientos cada tres días, pero no se descarta que estos se extiendan hasta cada cinco días si las condiciones climáticas no mejoran. A esto se suman problemas estructurales como la pérdida del 40% del agua por fugas en la red de tuberías y el hecho de que cerca del 30% de la población no tiene acceso regular al servicio.
Ante este panorama, las autoridades ejecutan un plan para mejorar la red de distribución y aumentar el número de cisternas operativas, con el objetivo de abastecer a las zonas más afectadas. Asimismo, reiteraron el llamado a la población a hacer un uso responsable del agua, advirtiendo que la colaboración ciudadana será clave para enfrentar la crisis.