Cossette López, integrante del pleno del Consejo Nacional Electoral (CNE), lanzó una dura advertencia sobre el futuro democrático de Honduras, señalando que la falta de juicio político contra actores que manipularon procesos electorales equivale a dejar al país indefenso. Durante un conversatorio sobre las recomendaciones de la Unión Europea, López subrayó que existen méritos suficientes para procesar a quienes fabricaron pruebas o iniciaron procesos ilegales, advirtiendo que, de no sentarse un precedente, el país corre el riesgo de enfrentar una guerra civil en las próximas elecciones.
La funcionaria criticó duramente la impunidad que rodeó el «secuestro» del proceso electoral por parte de ciertos partidos políticos. Señaló que mientras se cometían irregularidades, el Ministerio Público mantuvo una actitud pasiva, limitándose a observar sin intervenir ni recibir denuncias, lo que permitió que el sistema electoral fuera vulnerado. Según López, esta falta de acción institucional es un elemento fundamental que ha profundizado la crisis de confianza en el sistema.
Asimismo, López denunció la hipocresía y el cinismo de figuras políticas que, frente a las cámaras, exigían recuentos de votos, pero que en la práctica los detenían sistemáticamente. Explicó que el CNE cuenta actas y no votos individuales, y lamentó que estas «patologías sociales» y conductas antidemocráticas sigan amenazando a las instituciones. Concluyó enfatizando que Honduras no solo necesita reformas técnicas, sino una lucha frontal contra la impunidad para evitar que las narrativas de fraude se repitan cíclicamente.
