La designada presidencial, María Antonieta Mejía, salió al paso de las críticas del diputado Rashid Mejía sobre el supuesto nombramiento de parientes en el Estado («familión»). La funcionaria recordó que la actual administración opera bajo un esquema de cogobierno con el Partido Liberal, subrayando que los miembros de dicha institución ya forman parte del poder ejecutivo y colaboran en la construcción de un gobierno de integración.
«Hay que decir que estamos cogobernando con su partido… ya están en el poder y nos van a ayudar a construir», señaló, minimizando las descalificaciones y pidiendo un voto de confianza para el trienio restante.
Contraste con la administración anterior:
Al ser cuestionada sobre el nepotismo, la designada contrastó la situación actual con el gobierno de Xiomara Castro, señalando que en el pasado la conexión familiar era directa y evidente en los cargos más altos del país. Retó a los críticos a señalar con pruebas dónde existe un «familión» en la gestión actual y cuál es el vínculo real entre los funcionarios mencionados.
Autocrítica y reconstrucción del Partido Nacional
En un tono reflexivo, Mejía admitió que el tiempo que el Partido Nacional pasó en la oposición fue vital para la autocrítica y la reconstrucción institucional. Según la funcionaria, este periodo permitió a la organización reconocer errores pasados y reformarse para volver al poder con una visión renovada.
