
La incertidumbre ha rodeado a las sedes mexicanas de la Copa del Mundo 2026 tras el brote de violencia desatado por la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias ‘El Mencho’.
Sin embargo, el Gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, salió al paso de los rumores calificándolos como «información falsa» y asegurando que la FIFA ha ratificado su confianza en el país.
Pese al despliegue de 10,000 militares y ataques recientes como el sufrido por la alcaldesa de Bacanora, donde lamentablemente perdió la vida su hijo, las autoridades mexicanas sostienen que las sedes de Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey están blindadas.
El organismo rector del fútbol mundial mantiene en pie el calendario, que incluye la presentación del trofeo este sábado en el Estadio Akron y los duelos de repesca de marzo.

El camino a la inauguración sigue intacto
La Presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado que no existe riesgo de perder la sede. El Estadio Azteca se prepara para el pitazo inicial el 11 de junio con el duelo México vs. Sudáfrica, mientras que Guadalajara espera choques de alto voltaje como el España-Uruguay el 26 de junio.
Por ahora, el «Juego de las Leyendas» entre el Real Madrid y Barcelona el próximo 3 de marzo servirá como el termómetro definitivo para demostrar que México puede garantizar la paz en las gradas.