
Nueva York ha cambiado el estado de alerta por la adrenalina pura. Tras casi 24 horas bajo una ventisca histórica que sepultó la Gran Manzana, el emblemático Washington Square Park se transformó este lunes en un escenario de película.
Más de medio millar de personas se citaron en el sur de Manhattan para protagonizar una multitudinaria batalla de bolas de nieve que devolvió el pulso a la ciudad bajo un sol gélido.
El parque, coronado por su icónico arco, vibró con gritos de guerra dignos de la película ‘300’. Entre proyectiles blancos que cruzaban el aire a velocidades de ‘Matrix’, jóvenes y universitarios desafiaron las temperaturas extremas, algunos incluso despojándose de sus abrigos en pleno frenesí.
«Ahora toca divertirse después de la emergencia», comentaban los asistentes mientras grababan una escena que ya es viral en redes sociales.

Un respiro para todos
Pero no todo fue combate. Entre los «tiradores» subidos a los árboles y la euforia colectiva, las familias neoyorquinas recuperaron sus jardines. Niños construyendo muñecos gigantes, trineos improvisados y mascotas equipadas con botas para el frío completaron la postal de una ciudad que intenta retomar su normalidad de la forma más humana posible: celebrando el fin de la tormenta