
La Fiscalía de Estados Unidos formaliza nuevos cargos criminales. Según la acusación, el Palacio de Miraflores habría convertido documentos oficiales de alta seguridad en «escudos» para los capos más buscados de México.
El Departamento de Justicia de los Estados Unidos ha dado un paso sin precedentes al formalizar cargos que vinculan directamente a Nicolás Maduro con la logística de los grupos criminales más sanguinarios del continente. La acusación es grave: la venta y distribución de pasaportes diplomáticos venezolanos a miembros clave de los cárteles de Sinaloa y Los Zetas.
El «Escudo Diplomático»: Un pase libre para el crimen
Un pasaporte diplomático no es solo un documento de identidad; es una llave que otorga inmunidad, facilita el cruce de fronteras sin revisiones exhaustivas y permite el uso de valijas diplomáticas que no pueden ser abiertas por aduanas. La conexión Caracas-México
Según el informe de la fiscalía, estos documentos habrían sido utilizados para que narcotraficantes pudieran moverse por el mundo bajo identidades falsas, pero con el respaldo oficial del Estado venezolano. Esto no solo es un delito de falsificación, sino una afrenta directa a la seguridad internacional.
«No estamos ante un simple caso de corrupción administrativa, sino ante la estatalización del crimen organizado, donde los recursos del Estado se ponen al servicio de los cárteles que envenenan nuestras calles», destacaron fuentes judiciales en Washington.

Consecuencias Geopolíticas
Este anuncio llega en un momento crítico, coincidiendo con la ofensiva regional del presidente Trump contra el narcoterrorismo. Estos cargos podrían ser el catalizador para:
Tensión en la Cumbre de Miami: Este será, sin duda, el tema central en la reunión de Trump con sus aliados latinos el próximo 7 de marzo.
Nuevas sanciones extremas: Bloqueo total a funcionarios vinculados al SAIME (ente identificador de Venezuela).
Órdenes de captura internacionales: Refuerzo de las recompensas ya existentes por la cúpula chavista.