
La Designada Presidencial, María Antonieta Mejía, confirmó una reingeniería total del aparato público. El plan busca eliminar duplicidades, reducir el tamaño del Estado y transferir esos fondos a salud, educación e infraestructura.
El Gobierno del presidente Nasry «Tito» Asfura ha iniciado su gestión con un golpe de autoridad en las finanzas públicas. La Designada Presidencial, María Antonieta Mejía, anunció este día que al menos 38 instituciones estatales serán suprimidas como parte de un plan de austeridad agresivo destinado a optimizar el uso de los recursos del pueblo hondureño.
Menos burocracia, más eficiencia
El objetivo es claro: pasar de un Estado sobredimensionado a uno ágil y productivo. Con esta medida, el número de entidades públicas se reducirá drásticamente, eliminando funciones que actualmente se cruzan entre una oficina y otra.

El impacto en cifras:
- Instituciones actuales: 113
- Instituciones tras la reforma: 74
- Ahorro anual estimado: L15,000,000,000.00 (15 mil millones de lempiras).
¿A dónde irá el dinero ahorrado?
La funcionaria fue enfática en que estos recursos no «desaparecerán», sino que serán redirigidos a áreas críticas que han estado desatendidas:
- Compromisos Laborales: Pago de deudas pendientes con empleados públicos.
- Inversión Productiva: Fortalecimiento de la economía para atraer inversión extranjera.
- Servicios Básicos: Inyección masiva de fondos en Salud y Educación.
- Infraestructura: Proyectos de desarrollo vial y social a nivel nacional.
«Vamos a tener un ahorro significativo que va a ayudar para pagar compromisos laborales y para inversión productiva. El objetivo es una administración pública enfocada en resultados», señaló Mejía.
¿Cómo se ejecutará el cierre?
El proceso no será improvisado. Según las autoridades, la reestructuración se realizará de la siguiente manera:
- Vía Decretos Ejecutivos: Para las entidades bajo el mando directo de la Presidencia.
- Reformas Administrativas: Que serán oficializadas y presentadas en los próximos días.
- Reingeniería Integral: No solo es cerrar puertas, sino reubicar funciones esenciales para evitar vacíos de servicio.
Análisis: El primer gran paso del «Papi»
Esta iniciativa representa el primer anuncio estructural de la era Asfura. Para los analistas, este movimiento busca enviar una señal de confianza a los organismos internacionales y al sector privado, demostrando que la administración 2026-2030 priorizará el gasto de capital sobre el gasto corriente (salarios y burocracia).