
El secretario de Estado de los Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó que la situación en Venezuela ha mejorado significativamente tras la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
Durante una conferencia de prensa en Bratislava, el jefe de la diplomacia estadounidense aseguró sentirse orgulloso de la operación militar, calificándola como un éxito necesario debido a que Maduro era considerado un «narcoterrorista» que rechazó múltiples ofertas previas de salida. Rubio subrayó que, aunque queda mucho trabajo por delante, el país sudamericano tiene ahora una oportunidad de futuro que no existía hace apenas seis semanas.
Las declaraciones de Rubio surgieron en respuesta a las críticas de aliados internacionales, como el primer ministro eslovaco Robert Fico, quien calificó la intervención de tropas estadounidenses y el bombardeo de bases militares como una ruptura del orden mundial.
Ante estos cuestionamientos, Rubio reconoció las discrepancias de algunos socios cercanos, pero insistió en que tales diferencias de opinión no impiden la cooperación bilateral. La captura de Maduro en suelo venezolano sigue generando un intenso debate global sobre la soberanía y las acciones directas de la administración estadounidense en la región.