
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) ha revelado una estrategia sin precedentes para reestructurar el sistema de detención en Estados Unidos.
Según documentos oficiales publicados este 13 de febrero de 2026, la agencia planea invertir 38,300 millones de dólares en la adquisición y renovación de almacenes industriales para transformarlos en centros de procesamiento y detención de inmigrantes.
El objetivo de esta «Iniciativa de Reingeniería de Detención» es aumentar la capacidad a 92,600 camas para finales del año fiscal 2026.
El plan incluye la compra de 16 centros de procesamiento regional (con capacidad de 1,000 a 1,500 personas) y la apertura de 8 mega-centros de detención diseñados para albergar entre 7,000 y 10,000 detenidos simultáneamente mientras esperan su deportación al extranjero.
Un modelo logístico de «eficiencia»
La administración defiende que este sistema, financiado mediante fondos de la ley presupuestaria «One Big Beautiful Bill», permitirá centralizar las operaciones y reducir costos al evitar el traslado constante de detenidos por todo el país.
Estados como Texas, Arizona, Maryland, Georgia y Virginia ya han sido identificados como sedes para estas instalaciones, algunas de las cuales superan el tamaño de siete campos de fútbol.
Sin embargo, la medida ha desatado una ola de críticas de defensores de derechos humanos, quienes califican el uso de almacenes industriales como «deshumanizante» y denuncian que estas estructuras no están diseñadas para la ocupación humana a largo plazo