
Lo que parecía una vivienda familiar en la exclusiva colonia Jardines del Valle, en San Pedro Sula, resultó ser el centro neurálgico de una ingeniosa operación de distribución de narcóticos a nivel nacional.
En una operación conjunta entre la FESCCO y la DIPAMPCO, las autoridades lograron desmantelar un sistema de logística que utilizaba objetos cotidianos para burlar los controles policiales.
Durante el allanamiento, los fiscales descubrieron un método de camuflaje altamente elaborado: falsos cargamentos de alimentos, cajas de televisores y mobiliario de plástico (sillas y mesas) que en su interior ocultaban raciones de cocaína y marihuana.
Según las investigaciones, esta estructura no solo abastecía puntos locales, sino que utilizaba estas fachadas para introducir droga en los centros penales y trasladar cargamentos a distintas regiones del país sin levantar sospechas.
La operación culminó con la captura de Jesús Alberto Guerra Martínez, a quien se le incautó, además de la droga, un arma de fuego de uso permitido.
El detenido ya ha sido remitido a los juzgados de Jurisdicción Nacional en Materia de Criminalidad Organizada bajo los cargos de tráfico de drogas y porte ilegal de armas.