El nuevo Gobierno de Honduras ha confirmado que mantendrá la denominada «partida confidencial» (técnicamente conocida como la partida 449 de Servicios Financieros de la Administración Central) dentro del Presupuesto General de la República para el año 2026. Según las declaraciones oficiales, este rubro se limitará estrictamente al 2% del presupuesto total, tal como lo estipula la ley orgánica para atender contingencias nacionales.
Considerando que el Presupuesto General proyectado para 2026 oscila entre los 450 mil y 460 mil millones de lempiras, se estima que el monto destinado a esta partida rondará los 9 mil millones de lempiras. Las autoridades justifican la permanencia de estos fondos bajo el argumento de que son necesarios para la operatividad del Estado frente a emergencias, pero aseguran que su manejo será distinto al de administraciones pasadas.
El Ejecutivo ha enfatizado que, a diferencia de los años anteriores donde la partida confidencial alcanzó cifras «escandalosas» que superaban los 17 mil millones de lempiras anuales sin mayor rendición de cuentas, la meta actual es la transparencia. Se ha instruido al gabinete económico para que el uso de estos fondos esté sujeto a mecanismos de fiscalización más rigurosos, buscando eliminar la percepción de discrecionalidad absoluta que históricamente ha rodeado a estos recursos.
Finalmente, este anuncio surge en un contexto de ajustes fiscales, donde se reporta que el presupuesto para 2026 priorizará el control del gasto público y la reducción del aparato estatal. La propuesta de presupuesto será enviada próximamente al Congreso Nacional, donde los diputados deberán debatir tanto los montos asignados como las reformas necesarias para garantizar que las subvenciones y partidas especiales no se presten a actos de corrupción.
