Tras una fase de alerta ambiental y turística, el municipio de Roatán ha logrado revertir los efectos de la reciente arribazón masiva de sargazo. Gracias a una intervención inmediata de saneamiento, las autoridades y comunidades locales han reportado que el litoral se encuentra despejado casi en su totalidad, devolviendo a las costas del Caribe hondureño su atractivo característico.

Se estima que el 90% de la zona costera está libre de residuos biológicos. Actualmente, el flujo de nuevas algas que llega a la orilla es mínimo, permitiendo que destinos emblemáticos como West Bay recuperen su operatividad.

La gravedad del evento fue tal que, en días previos, la acumulación de toneladas de alga obligó al cierre temporal de al menos cinco complejos hoteleros, debido a la imposibilidad de ofrecer un entorno apto para el baño y el esparcimiento.

La movilización de cuadrillas de limpieza fue la respuesta directa a la sorpresiva «invasión» reportada el pasado sábado, la cual generó una profunda preocupación entre residentes y empresarios del sector turístico.
