
Honduras registró un nuevo retroceso en el Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2025, elaborado por Transparencia Internacional, al obtener 22 puntos de 100 y ubicarse en la posición 157 de 182 países evaluados, tres puestos por debajo del año anterior. El resultado confirma la ausencia de avances sostenidos y mantiene al país entre los peores evaluados a nivel mundial, en un contexto regional donde Centroamérica promedia 31 puntos y no muestra mejoras estructurales, mientras naciones vecinas como Costa Rica superan los 50 puntos.
El informe también evidencia un deterioro institucional persistente, ya que desde 2017 Honduras no logra salir del umbral de alta corrupción. Organizaciones de sociedad civil señalan a la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) como uno de los principales focos de corrupción estructural, con pérdidas cercanas a los 46 mil millones de lempiras entre 2022 y 2025 y una deuda que supera los 114 mil millones.
Desde la Asociación para una Sociedad más Justa (ASJ) advierten que, sin reformas profundas, fortalecimiento de la rendición de cuentas y una justicia independiente, la corrupción continuará afectando los servicios públicos y a la población más vulnerable.