
La paradisíaca playa de West Bay, en Roatán, Islas de la Bahía, permanece cerrada tras la repentina llegada de grandes cantidades de sargazo. Este fenómeno, que afecta a varias zonas del Caribe, ha cubierto cerca de un kilómetro de costa y obligó a suspender actividades turísticas y acuáticas en la zona, generando preocupación entre visitantes y empresarios.
Autoridades municipales confirmaron que el cierre se mantiene desde el domingo, mientras cuadrillas de limpieza trabajan junto a hoteles y maquinaria pesada para retirar el alga en descomposición, cuyo olor y riesgos sanitarios hacen imposible el ingreso de bañistas. El director de Salubridad, Sammy Cortés, advirtió que la playa no será habilitada hasta que se elimine por completo el material acumulado, proceso que podría tardar varios días.
El impacto económico ya se siente: al menos siete hoteles han detenido operaciones y se ven obligados a ofrecer alternativas en otras áreas de la isla. Empresarios y autoridades coinciden en que la situación representa un duro golpe para la imagen turística de Roatán, pues West Bay es considerada una de las playas más emblemáticas del país.